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- El Oficio Parvo de la Santísima Virgen puede rezarse o juntamente con el Oficio Divino, como un oficio añadido al mismo, o fuera y separadamente de él. Las normas que damos a continuación se refieren a este último, el cual puede rezarse en particular, por uno, dos o tres (rezo privado), o en público, por una Comunidad o grupo de personas, a modo del rezo coral (rezo público).
- En el rezo privado pueden rezarse separadas unas de otras todas las Horas del Oficio; en el público no se separan los Maitines de las Laudes, pero pueden separarse las demás Horas.
- En ambos rezos los Maitines del día siguiente pueden decirse a continuación de las Completas del precedente.
- Todas las Horas comienzan con el Ave Maria en secreto, excepto las Laudes cuando se rezan a continuación de Maitines. En Maitines se dicen, además, el Pater noster y Credo.
- Todas las Horas concluyen con el verso Fidelium animæ y el Pater noster (este último en secreto), excepto los Maitines, seguidos de las Laudes, y las Vísperas, seguidas de las Completas.
- En Completas, dicho el veso Divinum auxilium, se añaden en secreto Pater noster, Ave Mariæ y Credo, aunque a continuación se recen los Maitines, repitiendo en este caso los tres.
- La antífona final de la Santísima Virgen, en el rezo privado, se dice al fin de Laudes y de Completas. Pero si inmediatamente después de Laudes se reza otra u otras Horas, la antífona solo se dice al fin de la última Hora. Al fin de las Completas se dice aunque sigan Maitines y Laudes, tanto en el rezo público como en el privado.
- En el rezo público se dice la antífona final al fin de cualquier Hora, si con ella se concluye el rezo para salir del coro.
- El verso Alleluia se omite desde Completas del Sabado antes del Domingo de Septuagesima hasta Nona del Sabado Santo, ambas horas inclusive.
- En cambio, durante el tiempo pascual, no se añade Alleluia al fin del invitatorio, ni de las antífonas, versículos o responsorios que no lo tienen.
- Durante el tiempo de Pasión no se omite el Gloria Patri.
- El Te Deum se reza todo el año, excepto durante el Adviento y desde la dominica de Septuagésima hasta el Sábado Santo, ambos inclusive.
- Aun dentro de estos tiempos, se dice el Te Deum en las fiestas de la Virgen y de San José.
- En los tres días últimos de la Semana Santa, el Oficio Parvo no se reza públicamente.
- Si el que reza el Oficio Parvo no es Diacono por lo menos, no puede decir el verso Dominus vobiscum, sino que en su lugar dira Domine, exaudi. En esta órbita se ha omitido aquel verso.
CEREMONIAL
- En cuanto al tiempo de rezar el Oficio Parvo, en especial en el rezo público y del Coro, pueden aplicarse las mismas reglas que rigen para el Oficio Divino.
- En el rezo público, las Vísperas y Completas se dicen después de mediodía; pero desde el Sábado de la primera dominica de Cuaresma hasta Pascua (exceptuados los Domingos) las Vísperas se rezan antes de mediodía. Los Maitines y Laudes del día siguiente se pueden anticipar, esto es, pueden decirse en la tarde anterior, desde las dos. Las otras Horas se rezan por la mañana. En el rezo privado, es bueno acomodarse a esta división de las Horas; pero se admite con mayor facilidad el anticipar o retrasar el rezo de las mismas, así como el unirlas o separarlas unas de otras.
- Aunque no obligatorio, es laudable rezar la oración Aperi Domine al comenzar el Oficio, o por lo menos al decir cada día la primera Hora, y concluirlo con la oración Sacrosanctæ.
- Para el rezo público, el Coro se distribuye en dos grupos o coros: el primero está en el lado del Semanero, el segundo en el lado opuesto. Para la recta ejecución hay, además del Superior, un Semanero o director del rezo; dos Coristas, cantores o lectores.
- El Superior da la señal para comenzar y dice la bendición para la tercera lección.
- El Semanero comienza las Horas con el Domine labia, Deus In Adjutorium, Converte nos, etc. A el corresponde decir el Pater noster al fin del Nocturno, la absolución y las bendiciones antes de las dos primeras lecciones, leer la tercera lección, decir las capitulas, las oraciones con los besos que siguen, el verso y la oración de las antífonas finales.
- Los dos Coristas rezan juntos el invocatorio y el salmo Venite exsultemus, el verso al fin del Nocturno, los que siguen a los himnos de Laudes, de Vísperas y de Completas, a las capitulas de todas las Horas menores. Alternan ambos en el rezo de las antífonas: el primero dice el principio de la primera antes del salmo, y concluido éste, la repite íntegra; el segundo hace lo mismo con la segunda; y así sucesivamente. El primero pide la bendición y lee la primera lección del Nocturno, con su responsorio, alternando con el Coro. El segundo hace lo mismo respecto de la segunda lección y de su responsorio.
- Se dicen a dos coros los salmos, cánticos e himnos. Todo el coro reza, alternando con los Coristas, los responsorios después de los versos, de las lecciones y de las capitulas. Todo el Coro reza también las antífonas finales.
- En cuanto a las demás ceremonias, téngase presentes estas normas:
- Señal de la Cruz.- Se hace al decir Deus, in adjutorium, etc., al principio de las horas. Y también en las de los cánticos Benedictus, Magnificat y Nunc dimittis, y al Benedicat et custodiat nos del fin de las Completas. Se hace una pequeña cruz con el pulgar sobre los labios al Domine labia mea, etcétera, de Maitines, y, sobre el pecho, al Converte nos Deus de Completas.
- Inclinación de cabeza.- Se hace a la última estrofa de los himnos; al Gloria Patri del principio de las Horas, fin de los salmos y de los responsorios.
- Arrodillarse.- Se arrodillan todos al Venite adoremus del salmo invitatorio; al Te ergo quæsumus del himno Te Deum, y a la primera estrofa del himno Ave maris. Estando de rodillas se rezan: las oraciones Aperi Domine y Sacrosanctæ; las antífonas finales (más para la oración se levanta el preste u Oficiante), excepto todo el tiempo pascual y las dominicas de todo el año, ya desde las primeras Vísperas; el Pater, Ave y Credo del fin de Completas, siempre que se rece de rodillas la antífona final.
- Estar de pie y sentado.- Durante todo el Oficio debe guardarse una actitud reverente y devota. Se está en pie desde el principio de cada Hora hasta el comienzo del primer salmo, y desde la capitula hasta el fin. Pueden sentarse durante los salmos, las lecciones y los responsorios. En Maitines se levantan para el Pater noster, absolución y para el himno Te Deum.
Estas normas se refieren propiamente al rezo público y coral; pero pueden aplicarse en su tanto al rezo privado.