Para la recta pronunciación del latin, tengase presentes las siguientes normas:
Sonido de las letras.- La ch suena siempre como la k en castellano.
La ll, como dos eles (l-l) separadas.
La ph suena como nuestra f.
La t seguida de i y de otra vocal suena como nuestra c, pero conserva su sonido de t si va precedida de s o de x. La th suena siempre como t.
Los diptongos æ y œ suenan como una sola e.
La u precedida de g o de q conserva su propio sonido si va seguida de a o de o; si va seguida de e o de i, lo conserva según unos, lo pierde según otros. Asi, quæsumus se lee cuesumus; qui, unos leen cui; otros, ki.
Acentuación.- En latin no hay palabras agudas; todas son llanas, con acento en la penúltima sílaba; o esdrujulas, con acento en la antepenúltima sílaba.
En la presente órbita se han seguido estas normas:
No se ha impreso acento en las palabras de dos sílabas, por ser todas llanas.
Si la palabra es de tres o de más sílabas, se imprime el acento en la sílaba en que debe cargarse la voz: en la penúltima sílaba si la palabra es llana; en la antepenúltima si la palabra es esdrújula.